POR GONZALO SPEGAZZINI


En España, el cáncer de mama es el cáncer más común en las mujeres y una de las principales causas de muerte por cualquier tipo de cáncer. Según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), se estima que aproximadamente 1 de cada 8 mujeres (alrededor del 12.5%) será diagnosticada con cáncer de mama en algún momento de su vida. En 2023, se calcula que hay alrededor de 130,000 mujeres viviendo con cáncer de mama en España.
Investigación en Aceites Cítricos y Limoneno
La investigación reciente ha puesto un gran énfasis en las propiedades de los cítricos, los aceites esenciales derivados de estos, y particularmente el limoneno, en relación con el cáncer de mama. Si bien el tratamiento de cualquier tipo de cáncer representa un desafío considerable, este artículo se centra en la prevención más que en el tratamiento. Es fundamental aclarar que no se está promoviendo un régimen alternativo para tratar el cáncer de mama. La combinación de estas sustancias con otras terapias podría ser beneficiosa, pero es improbable que funcionen como un tratamiento independiente.

Limón (Citrus x limon)
El limoneno, principal componente de los aceites esenciales de frutas cítricas, se encuentra en aproximadamente un 90% en aceites de naranja, mandarina y pomelo, y en un 70% en los aceites de limón y mandarina. Estudios de los años 80 mostraron que el limoneno (y en un caso el aceite de naranja) podía inhibir el desarrollo de cáncer de mama en roedores hembras o inducir la regresión de tumores existentes. En la década de 1990, un ensayo clínico con 11 pacientes con cáncer de mama avanzado utilizó altas dosis orales de limoneno, logrando la regresión de la enfermedad en solo uno de los pacientes. Otro estudio con el alcohol perillílico, un metabolito del limoneno, tampoco tuvo éxito en un pequeño grupo de pacientes. Aunque el uso oral de limoneno como tratamiento contra el cáncer no avanzó, su potencial en la prevención del cáncer de mama, especialmente mediante la aplicación tópica, es prometedor.

Prevención
La prevención del cáncer de mama con compuestos naturales es difícil de probar, pero un equipo liderado por Jessica Miller en la Universidad de Arizona (USA) ha centrado sus esfuerzos en el estudio del limoneno y la salud mamaria durante los últimos siete años, publicando diferentes estudios hasta la fecha. Inicialmente, desarrollaron un método para medir el limoneno en la grasa corporal, descubriendo que este se absorbe preferentemente en la grasa de las nalgas. Este hallazgo se basó en un estudio con siete adultos sanos (seis mujeres y un hombre) que bebieron limonada hecha con limones enteros diariamente durante cuatro semanas. Tras las primeras seis horas, se encontró que había ocho veces más limoneno en la grasa corporal que en la sangre, y después de cuatro semanas, la diferencia aumentó a 34 veces, lo que indica una acumulación significativa en el tejido graso.
El equipo también descubrió que tanto la administración oral como la tópica de aceite de naranja en ratones hembras resultaba en una absorción preferencial de limoneno en el tejido mamario. En un estudio similar, mujeres sanas aplicaron aceite de naranja diluido al 10% o 20% en aceite de coco fraccionado en sus senos, demostrando que esta práctica era segura y viable.
Posteriormente, 43 mujeres con cáncer de mama recién diagnosticado y operable ingirieron dos gramos de limoneno diariamente durante 2-6 semanas, tiempo que variaba según la programación de sus cirugías. En este ensayo clínico, el limoneno se concentró nuevamente en el tejido mamario, y se observó una reducción del 22% en la expresión de la ciclina D, un factor crucial en las tasas de crecimiento celular, sobreexpresado en las primeras etapas del cáncer de mama.
La prevención del cáncer con compuestos naturales no solo implica acción directa contra células cancerosas, sino también efectos inmunoestimulantes, antimutagénicos y antioxidantes. Estos efectos protectores indirectos también han sido documentados para el limoneno. En su más reciente estudio, Miller y su equipo investigaron el impacto del limoneno en diversas sustancias del cuerpo, como hormonas suprarrenales, aminoácidos y metabolitos de la glucosa, concluyendo que el limoneno contrarresta muchos de los cambios metabólicos asociados con el cáncer de mama, sugiriendo un claro efecto preventivo.

Consumo de Frutas Cítricas
Además de los estudios específicos sobre el limoneno, existe evidencia epidemiológica que respalda la reducción del riesgo de cáncer de mama mediante el consumo de frutas cítricas. Un meta-análisis de cinco estudios reportó una reducción general del 10% en la incidencia de cáncer de mama asociado con una alta ingesta de cítricos. Un informe japonés concluyó que el consumo diario de cítricos se correlacionaba con una reducción del 11% en la incidencia de todos los cánceres, cifra que aumentaba al 17% en aquellos que también bebían té verde diariamente. Aunque esta asociación no implica que el limoneno sea el único responsable, es probable que las múltiples sustancias anticancerígenas presentes en los cítricos contribuyan a este efecto.
Conclusiones
La creciente evidencia sugiere que las frutas cítricas y los aceites esenciales ricos en limoneno podrían desempeñar un papel significativo en la prevención del cáncer de mama. No es descabellado pensar que una combinación de naranjas frescas, té verde y una formulación tópica de aceite esencial podría tener efectos preventivos para muchas personas. Sin embargo, se necesita más investigación para comprender completamente la seguridad y eficacia del uso tópico a largo plazo.

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